Al rosario de grietas, baches, badenes y socavones de la Nacional 630 le receta el Gobierno un paliativo de 5,56 millones de euros para actuar en poco más de 50 kilómetros. Con esta factura pretende el Ejecutivo estatal acabar con el deterioro arrastrado de la León-Benavente, donde los conductores se han acostumbrado a tener que sortear los obstáculos que se les aparecen en la calzada si no quieren tener que pasar parte a la aseguradora para que se haga cargo de los daños.
